El 26 de abril de 1986, una explosión del reactor 4 de la central nuclear de Chernobyl provocó el accidente más grave de la historia y uno de los peores desastres medioambientales. La misma se encuentra ubicada 100 kilómetros al norte de Kiev, la capital de Ucrania, que por entonces era parte de la URSS.

El incendio, que duró 10 días, produjo una liberación sin precedentes de radiactividad y tóxicos, que contaminó unos 200 km2 de territorio europeo, sobre todo en las zonas adyacentes de Bielorrusia, la Federación Rusa y Ucrania, según un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, según sus siglas en inglés).

Según algunas estimaciones, la radiactividad fue unas 500 veces mayor que la liberada por la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945.

La explosión provocó la muerte de unos 30 trabajadores de la central en los días subsiguientes y casi un centenar de ellos recibieron lesiones por las radiaciones, informó el Comité Científico sobre Efectos de la Radiación que depende de las Naciones Unidas (Unscear, según sus siglas en inglés). Miles de personas más murieron meses más tarde debido a la exposición a la radiactividad.

Las autoridades de la URSS evacuaron, en 1986, alrededor de 115.000 personas de las zonas que rodean al reactor y se trasladaron a 220.000 personas de Bielorrusia, Rusia y Ucrania.

Para el proceso de descontaminación, contención y mitigación que desempenaron más 600.000 personas denominadas "liquidadores" en las zonas circundantes al lugar del accidente, y aisló un área de 30 km alrededor de la central nuclear, conocida como "zona de alienación", que sigue aún vigente.

El accidente causó graves trastornos sociales y psicológicos en la vida de los afectados y pérdidas económicas en toda la región.