FIDEL CASTRO, EL ÚLTIMO LÍDER REVOLUCIONARIO DE LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA
Por Silvia Ayuso (dpa)

LA HABANA (dpa) - Si hay algo que le reconocen amigos y enemigos a Fidel Castro, es su lugar indiscutible en la historia contemporánea del mundo, en el que supo extender su influencia mucho más allá de la pequeña isla caribeña que dirigió en primera línea durante casi medio siglo.

A punto de celebrar Cuba el 50 aniversario de la revolución de la que Fidel Castro fue inspirador, organizador y líder, su presencia en los festejos está más que en duda debido a la misteriosa enfermedad intestinal que el 31 de julio de 2006 lo llevó a delegar el poder en su hermano menor Raúl, desencadenando una oleada de acontecimientos que casi ningún "cubanólogo" había vaticinado: la "transición en vida" del "líder máximo" de la revolución cubana.

Aun así, a buen seguro que Castro pasará a integrar la reducida lista de personalidades del siglo XX junto a nombres como Emiliano Zapata, Ernesto "Che" Guevara, Mao Tse-tung, Ho Chi Minh, Vladimir Ilich Lenin, José Stalin o Josip Broz "Tito".

Fidel Alejandro Castro Ruz nació el 13 de agosto de 1926 en la remota aldea oriental de Birán, el tercero de los siete hijos de la pareja formada por el gallego inmigrado y devenido en terrateniente Ángel Castro y la cubana Lina Ruz.

Educado por jesuitas, Castro completó sus estudios de Derecho en la Universidad de La Habana, donde ya comenzó a despuntar como líder estudiantil y rebelde.

Muchos autores disputan que en esa época Castro ya tuviera un pensamiento socialista. "No he sido nunca ni soy comunista. Si lo fuese, tendría valor suficiente para proclamarlo", es una de las contundentes frases que se le atribuyen en los primeros años de la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Sin embargo, en 2006, en el libro-entrevista "Cien horas con Fidel", de Ignacio Ramonet, sostendría que fue precisamente en esa época cuando se hizo "revolucionario" y "marxista leninista".

El 26 de julio de 1953, Fidel Castro, con 26 años y casado todavía con Mirtha Díaz-Balart, miembro de una rica familia cubana con la que tendría el primero de sus ocho hijos reconocidos, Fidelito, encabeza un asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba que, pese a fracasar, se considera el inicio de la lucha revolucionaria.

En el juicio que se le siguió junto al puñado de rebeldes que no murieron en el asalto o en las torturas que le siguieron, Castroasumió su propia defensa, en la que pronunció un extenso alegato político-ideológico, incluyendo un amplio programa de reformas para una futura Cuba liberada de la dictadura, que después del proceso se haría famoso al publicarse con el título "La historia me absolverá".

Beneficiado con una amnistía que también se extendió a su hermano Raúl Castro, su compañero inseparable, Fidel sólo cumplió dos de los 15 años a los que había sido condenado, marchando tras su liberación al exilio en México. Allí organizaría el asalto definitivo a la dictadura batistiana que triunfó el 1 de enero de 1959.

Comenzaba así una carrera política revolucionaria y, desde 1961, oficialmente "comunista", que mantendría a Fidel Castro al frente de los designios de la isla durante más de 47 años pese a todos los embates históricos: la agresividad de Estados Unidos, que mantuvo a Cuba aislada de la región durante decenios, el derrumbe de la Unión Soviética, la grave crisis económica de los 90...

No fueron sin embargo las muchas vueltas que ha dado el mundo en estas décadas, ni los más de -según fuentes oficiales cubanas- 600 atentados frustrados en su contra los que decidieron el fin de su vida en la primera línea del poder.

Fue una enfermedad hasta hoy no revelada la que le hizo cambiar su uniforme verde olivo de toda la vida por la ropa deportiva con la que se ha mostrado en las contadas fotografías, videos y entrevistas que ha concedido en estos dos largos años de convalecencia.

En su mensaje de renuncia, el 19 de febrero de 2008, Castro no sólo anunció que desistía de seguir ejerciendo la presidencia cubana. Incluso se autodespojó del título de "comandante en jefe" y aseguró que pasaba a ser un mero "soldado de las ideas".

Lo cual, como demostró el tiempo, no quiere decir ni remotamente que Castro haya dejado de ser una constante en la política cubana.

Para empezar, sigue siendo el primer secretario del Partido Comunista Cubano (PCC, único), la "fuerza dirigente del Estado". Y al sucederle en la presidencia, su hermano Raúl anunció que le "consultaría" todas las decisiones importantes de su gobierno.

Además, desde su convalecencia Fidel Castro ha escrito libros y prólogos de otras obras, aparte de casi 200 artículos en los que opina de todo lo opinable en el mundo, sobre la revolución cubana y en los que, sobre todo, arremete ferozmente contra Washington.

Una anécdota revelada por Raúl Castro en la única entrevista que ha concedido en dos años a una personalidad extranjera, el actor estadounidense Sean Penn, muestra hasta qué punto su hermano mayor no pierde el pulso de los tejemanejes del gobierno que ya no dirige en primera línea.

"Quiere que lo llame después de que hablemos. Quiere saber todo de lo que hablamos", dijo Raúl Castro a Penn al inicio del encuentro.

Aunque no esté presente en las celebraciones del 50 aniversario, resulta indudable que Fidel Castro seguirá siendo, más que el hermano mayor del presidente, el "gran hermano" vigilante de una revolución que sin él seguramente no hubiera sido posible.